Funciones hash: SHA-2, SHA-3 y HMAC
Entiende checksums, hashes criptográficos, HMAC, resistencia a colisiones y por qué SHA-1 o MD5 no deben proteger datos sensibles.
Leer más→Genera hashes SHA-2 (SHA-256, SHA-384, SHA-512) y SHA-3 (SHA3-256, SHA3-384, SHA3-512) + HMAC gratis. Compara checksums de archivos y texto. 100% en tu navegador.
Procesamiento: local en tu navegador
Nuestro generador de hash te permite crear huellas digitales criptográficas de texto y archivos usando los algoritmos más seguros. Soporta toda la familia SHA-2 (SHA-256, SHA-384, SHA-512) y SHA-3 (SHA3-256, SHA3-384, SHA3-512), así como HMAC para autenticación de mensajes con clave secreta.
SHA-2 es el estándar actual ampliamente adoptado, utilizado en TLS/SSL, firmas digitales, blockchain y certificados X.509. SHA-3 (Keccak) es el estándar más reciente del NIST, lanzado en 2015, con una arquitectura de esponja completamente diferente a la construcción Merkle-Damgard de SHA-2. Esto ofrece resistencia complementaria: si se descubriera una debilidad en SHA-2, SHA-3 no se vería afectado. Ambas familias son seguras para uso actual.
HMAC (Hash-based Message Authentication Code) combina una función hash con una clave secreta para verificar tanto la integridad como la autenticidad de un mensaje. Se usa ampliamente en APIs, tokens JWT, webhooks y protocolos de comunicación segura.
Los hashes permiten verificar que un archivo no ha sido modificado comparando su checksum con el valor publicado por el autor. Esto es esencial para descargas de software, transferencias de archivos, auditoría de seguridad y verificación de backups. Todo el cálculo se realiza en tu navegador usando la Web Crypto API, sin enviar tus datos a ningún servidor.
En la práctica, la elección del algoritmo depende del objetivo. Para verificar la integridad de una descarga (una imagen ISO, un instalador o una copia de seguridad), SHA-256 es suficiente y suele ser el valor que los desarrolladores publican junto al archivo: basta con generar el hash del archivo descargado y comprobar que coincide carácter por carácter. Para autenticar peticiones entre servicios (webhooks, APIs internas) se usa HMAC con una clave secreta compartida, de modo que solo quien conoce la clave puede generar una firma válida; SHA-256 o SHA-512 como función base son las opciones habituales. Cuando trabajas con sistemas que exigen SHA-3 por normativa o por diseño, SHA3-256 ofrece el mismo nivel de seguridad que SHA-256 con una construcción interna distinta.
Hay tres confusiones frecuentes. La primera es tratar un hash como si fuera cifrado: un hash es una función unidireccional, no se puede deshacer para recuperar el texto original, por lo que no sirve para proteger datos que necesitas volver a leer. La segunda es usar MD5 o SHA-1 con fines de seguridad; ambos están rotos frente a colisiones y solo deberían aparecer al verificar checksums heredados, nunca en firmas ni en integridad crítica. La tercera es almacenar contraseñas con un hash rápido como SHA-256: para contraseñas se necesitan funciones lentas y con sal diseñadas para ese fin, como bcrypt, scrypt o Argon2. Esta herramienta calcula huellas de integridad y autenticación; no sustituye a un sistema de almacenamiento de contraseñas.

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